No hay ni un corazón que valga la pena ni uno solo que no venga herido de guerra. El tiempo agotado en compases de espera dibuja un desierto por dentro y por fuera, que tira pa'atrás a quien logre acercarse hasta aquí, no quiero pasados cargados de impuestos, ni busco imposibles en cielos abiertos, pero algo que valga la paz por la que hay que apostar.
Amor inmenso y sin herida sin historia y a medida amor que no haga más preguntas preparado a no entender, amor que mire bien de frente suficientemente fuerte amor que no busque salida, y no me cueste la vida.
